Carriola.MdC.20.07.26
Cuando se le ponen a uno los pelos de punta escuchando y viendo las noticias en los informativos y reportajes de radio, televisión y prensa de tantos fuegos que están acabando con los montes de este país que, decían de aquella los antiguos, se podía atravesar de norte a sur saltando de árbol en árbol, nos llegan unas cuantas fotografías, tomadas este fin de semana pasada por un deportista marinense de los que que gustan de andar o correr por esos montes que nos rodean, que son para preocuparse de verdad.
Se trata, nos dice, de los montes de Santo Tomé de Piñeiro y San Xulián en los que, las márgenes de las pistas se encuentran llenas de restos de árboles cortados o caídos y materia de vegetación baja reseca y preparada para arder a la mìnima esperando “un mixto” cualquiera, una simple colilla o un hijo de madre sospechosa que quiera hacer un foleón gigante.
Y este amigo seguidor de Carriola se pregunta con razón ¿Incendios forstales?...¿y cómo?. La respuesta está bien clara y la dejadez de quien tendría que impedir semejante barbaridad, también.
Y a continuación reproducimos las imágenes recibidas de este marinense lógicamente preocupado por el esado de nuestros montes próximos



