Carriola.Reacción.17.09.26
julio@carriola.es
Es u buen invento, a mi manera de ver, el de los turnos electrónicos para las consultas médicas o de enfermería. Llegas a la entrada del Centro de Salud, si tienes suerte está funcionando el dispensador de turnos o si no es así guardarás la cola para que te lo expidan en las ventanillas y subes, en este caso, a la segunda planta porque allí tienes quien te atienda a lo que vayas, al margen de las limitaciones de personal que eso es motivo de otra queja, si acaso.
Estamos en la segunda planta. Sales del ascensor y enfilas el pasillo pasando por una interminable fila de pacientes que esperan su turno sentados en las sillas existentes y te observan con atención porque no hay otra cosa que hacer en el tedio de la espera. Con un poco de suerte vas a parar allá al fondo donde quedan un par de asientos consciente como eres de que vas a estar esperando turno por lo menos una hora de tu vida, Y ahí, en el pasillo de la segunda planta tienes tres pantallas en las que van apareciendo las llamadas para ser atendidos. Pero, la última pantalla, la que se ve primera en la foto, está averiada desde hace meses con lo que, el enfermo que está esperando en esa zona tiene que levantarse cada vez que suena el “ronquido” de la llamada par ver si le toda el premio de entrar a la consulta en el caso de que coincida con su papeleta. Y es, aunque parezca un problema menor, un verdadero engorro, sobre todo para las personas mayores y con algún impedimento de movilidad que tienen que ir a toda velocidad a ver si es su número a la segunda o la tercera pantalla.
Es un problema acaso menor pero un incordio considerable. Lo que resulta incomprensible es que esa pantalla lleve meses averiada o sin conectar porque se supone que el personal de la casa ha tenido que percatarse de esta circunstancia en tanto tiempo.
Igualno se dieron cuenta, que también pude ser.