Carriola.22.12.24
LAS FIESTAS NAVIDEÑAS, MOMENTOS PARA EDUCAR EN FAMILIA

José Carlos Otero López
Licenciado en Pedagogía
Educar a los hijos no es tarea fácil, ni hay un manual que nos ofrezca unas normas infalibles; simplemente se trata de aplicar el sentido común, la coherencia y sobre todo mucha cercanía y cariño, teniendo presente que ser padre/madre supone convertirse en el primer y fundamental educador de los hijos.
Los períodos vacacionales y muy especialmente las fiestas navideñas, son un contexto ideal para la educación en valores porque se intensifica la convivencia y suelen ser momentos ideales para ofrecer a los más pequeños modelos de asertividad, de comprensión, de respeto.
A continuación, ofrecemos algunas propuestas de actuación en el entorno familiar para momentos en que se intensifica la convivencia:
- Favorecer normas y límites adaptados a la etapa evolutiva y acordes a las circunstancias y momentos familiares. Los hijos deben aprender a valorar la disciplina y a conocer los límites.
- En la convivencia familiar se debe fomentar la responsabilidad, exigiendo el cumplimiento de las normas establecidas y negociadas previamente. Los hijos/as deben entender que todos los actos tienen una consecuencia y el incumplimiento de una norma lleva consigo una respuesta. Hacer hincapié en que hay normas y conductas que no son negociables: respetar, ayudar a recoger la mesa, ordenar la habitación, cumplir la puntualidad establecida.
- Evitar discrepancias o desacuerdos entre los padres en cuanto a disciplina y exigencias. Es decir, unidad de criterios en la pareja. ¡Si uno dice “si”, el otro no puede decir “no”!
- Mantener la coherencia en la exigencia de conductas y en la aplicación de medidas coercitivas.
- Predicar con el ejemplo porque “los hijos no obedecen, imitan”.Debemos ofrecer modelos de conducta para que ellos los interioricen y los imiten.
- Es necesario fomentar la cultura del esfuerzo y aplaudir sus logros. Nada se consigue sin esfuerzo.
- Reforzar los logros, aciertos y cualidades para mejorar su autoestima y así aprenderá a confiar en sí mismo.
- Debemos evitar las descalificaciones personales y las comparaciones porque siempre son odiosas.
- Mantener el diálogo constante. ¡Escúchales para que ellos/as aprendan también a escucharte!. ¡Háblales para que ellos también te hablen!
- No le sobreprotejas y déjalos que cometan errores para que sepan sacar partido y aprender de ellos.Permíteles experimentar, aventurarse, aunque de forma discreta controla que no se produzcan problemas irreversibles.
(*) Colaboración dominical especial de la Asociación de Pedagogía de Galicia “APEGA” con Carriola de Marín