Carriola.Redacción. 04.04.25
Problemas estructurales descubiertos por la empresa ENMACOSA al revisar la instalación ha aconsejado la restricción absoluta de su uso con lo que el acceso a su plataforma queda momentáneamente restringido en tanto se solucionan dichos problemas
El Palco de la Música es un elemento importante estética e históricamente hablando, en la alameda Rosalía de Castro a pesar de que, se ha quedado pequeño para el uso principal que da razón a su ser porque, las Bandas de Música de hoy en día, son ahora muy numerosas en cuanto a componentes y siempre hay dificultades para acomodarlos a todos en la plataforma por lo que, con mucha frecuencia, los conciertos se realizan fuera del templete
Pero eso no quiere decir que no tenga utilidad porque en él se celebran otros actos que requieren menos superficie y hasta diariamente sirve de “parque infantil” porque muchos niños y niñas juegan en su interior sin, hasta ahora, ningún peligro.
Claro que este palco ha tenido una larga y complicada historia porque no es la primera vez que se aprecia en él el deterioro que lluvias y vientos, sobre todo, ejercen sobre la estructura y llegó a quedar sin el techo durante muchos años porque, por aquel entonces sí que había riesgo de derrumbe, y se prefirió eliminar columnas y tejadillo dejando solo la plataforma que tampoco estaba muy segura.
Fue ya con el concello democrático cuando el gobierno municipal decidió recuperar el palco con lo que se rehízo y mejoró sustancialmente su estructura y su seguridad sin perder la esencia de su primera construcción con lo que la alameda volvió a ganar un elemento ornamental y también funcional muy importante.
Nuevos problemas

Ahora, con el paso de los años y la evidencia de los efectos del mar sobre sus elementos metálicos, se ha comprobado tras encargar una inspección pormenorizada de la estructura que hay desperfectos importantes en la cubierta y problemas en las bases de algunas de las columnas que la soportan así como en la barandilla metálica que perimetrea la superficie teniendo en cuenta que ésta es a la vez, cubierta de una bodega donde se guardan materiales y herramientas propias de los jardines.
Ante el peligro de desprendimientos y tras las comprobaciones hechas por la empresa Enmacosa, se ha decidido clausurar el recinto para evitar peligros sobre todo a las personas y decidir el encargo de un proyecto de recuperación integral de este bonito e histórico elemento del parque del que forma parte.