Carriola.Redacción 29.06.25
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Un amable seguidor de nuestra Carriola de Marín nos envía esta fotografía con un texto en el que refleja una cierta indignación al considerar que las administraciones no tienen el más mínimo interés en reducir gastos.
“En las obras de la Avenida de Ourense con las que, dicho sea de paso, estoy plenamente de acuerdo porque se ha mejorado la movilidad peatonal sobre todo y esperemos que cuando todo esté finalizado, también la rodada, se puede ver este despropósito: Dos señales verticales de paso de cebra, nuevecitas ambas y colocadas a menos de 50 cm. de distancia entre ellas. Me dirán que es que una ya estaba puesta y la otra pertenece a la nueva obra, y será cierto, seguro, pero no me podrán negar que es un gasto absolutamente innecesario porque las señales en cuestión cuestan una pasta que se podría ahorrar, seguramente junto con otras “cosas” de la propia obra. Es el ejemplo clarísimo de que a quien administra, en este caso la Administración Central que es la que realiza la obra, le impora bien poco economizar porque, al final, quien paga es “Juan Pueblo”.
Pues así queda reflejada la queja de hoy.