Carriola.18.12.24.
julio@carriola.es.
Decepcionantes por su duración, su contenido y su ubicación
María B.
Justo hace un año sacaba un artículo Carriola de Marín en el que comentaba que unos decepcionantes fuegos artificiales habían puesto fin a las fiestas de Marín.
Pues bien, un año después, si cabe, han sido más decepcionantes por muchos y variados aspectos entre los que subrayo que todas las críticas recibidas en 2024 han caído en saco roto en lo que a la “tirada de fuegos” se refiere.
Desconozco el presupuesto pero han sido 13 minutos sin nada destacable, que los haga dignos de permanecer en la retina de quienes un año más acudimos a verlo.
Por no hablar de que por segundo año se tiran desde dentro del recinto de la Escuela Naval con todo lo que esto conlleva. Y es que parece que nos sumergimos en los escenarios de la película de “Los Juegos del Hambre”, con espectadores de primera y otros que se amontonan tras las rejas que delimitan esa zona del puerto, afanándose por disfrutar un mínimo de un espectáculo que ha resultado, al menos para quien escribe, muy decepcionante.
La gente se apelotonaba enfrente de la zona en la que se lanzaban los fuegos, justo en el inicio del paseo Alcalde Antonio Blanco, entremezclándose la música de las atracciones, con el bochornoso espectáculo de unas personas encaramadas a las verjas, otras que apoyaban su cara entre verja y verja y los que, más atrás, apelotonados, intentábamos ver con más que positividad la magia de una piroctenia, que fue un poco mediocre para lo que se esperaba de la fecha.
En fin… siempre nos quedará Loira.
Ojalá quien tenga que tomar nota lo haga, para años venideros, porque de las críticas, cuando son constructivas siempre hay que sacar un mensaje para seguir mejorando y aspirar a que nuestras fiestas finalicen con un broche de oro y no con esta sensación, por segundo año consecutivo, de decepción.