Carriola.José Ruíz Guirado 05.10.25.
julio@carriola.es.
DANZA DE ESPADAS DE MARIN
José Ruiz Guirado
Hemos recogido para CARRIOLA DE MARIN, dentro del trabajo “Danzas de la península del Morrazo, de D. Xerardo Dasairas Valsa, nado en Verín en 1953, é un mestre e historiador galego”, el capítulo dedicado a “La danza de Espadas de Marín”. Editado por Universidad Autónoma de Madrid. Facultad de Filosofía y Letras. Museo de Artes y Tradiciones Populares, en 1997: Narria: Estudios de artes y costumbres populares 77-78 (1997): 29-34. El número dedicado a Danzas, fiestas; Folclore; Pontevedra. URI http://hdl.handle.net/10486/8515.
Se celebra el 29 de septiembre en honor de San Miguel patrón de la cofradía constituida por el gremio de mareantes de la villa. La primera referencia escrita sobre esta danza se encuentra en el libro de cuentas de la cofradía que se remonta al año1639 y en el que se anota que es el Mayordomo de la misma quien se encarga de pagar al gaitero, al tamborilero y al ferreñero (instrumento popular rítmico) así como los gastos de comida y convite de los danzantes. Los componentes de la danza siempre fueron 24 hombres y un guía (guión,capitán y maestros con otros nombres) todos ellos marineros, pero en la actualidad se permite la intervención de mujeres, siendo tres grupos (uno infantil) los que la interpretan no ya solo ante y durante la procesión del santo sino también en otros tres lugares de la villa.

Los antiguos danzantes vestían con pantalón, camisa blanca, con corbata, zapatillas, boina, faja y banda cruzada al pecho de color rojo y en sus manos, prendidas por la muñeca, una espada. El que tocaba las ferreñas también bailaba haciéndolo suelto, aparte del grupo y siguiendo el ritmo de la gaita y el tambor. Este personaje parece ser una especie de botarga o cagalaolla que se referencia en otras danzas semejantes y cuyo papel era mofarse de los danzantes y hacer travesuras a los espectadores. Aquí, en la danza de Marín, parece haber perdido también gran parte de su cometido e incluso su antiguo instrumento sustituido por un pandero. Los danzantes actuales incluso eliminaron de su indumentaria la corbata, la boina y la banda, presentando solo la vestimenta blanca y la faja. Muy relacionada con las fiestas del Corpus y los gremios de mareantes, esta danza aún se ejecuta en lugares como Redondela o Baiona, estando referenciada en numerosos lugares de Galicia y en diversidad de ocasiones, además de la celebración del Corpus o del patrón de la cofradía. La coreografía, más viva que en las danzas descritas anteriormente, comienza con un saludo al pendón de la cofradía y al santo. Después de esto, los danzantes agarran las espadas por las puntas haciendo el Guía lo mismo con la de los primeros danzantes de cada fila (dos o cuatro). De esta forma y evolucionando con avances, retrocesos, pasos y contrapasos, comienza a llevarlos para ejecutar las diferentes posiciones que ya elevando, ya poniendo en el suelo las espadas, configuran una estrella, una cruz, una espada, un caracol, el puente. Cabe resaltar las similitudes existentes entre las danzas de Aldán, Darbo e Hío, no sólo en cuanto a su vestimenta, musicalidad y coreografía sino también en lo referente a su relación con los pazos existentes en el entorno en que se ejecuta. Podríamos pues concluir que el sobrenombre de Farsas de Damas y Galanes aluda a la imitación que de los bailes palaciegos hacían, a su modo y manera, los rústicos de la zona, viendo en ello una forma de obligada colaboración con el señor del pazo en su rol de mayordomo o cofrade principal. Los tres lugares citados y otros que no son de la zona, presentan esta misma peculiaridad que en el caso de O Hío va influir en el ritual de la danza(no permitiendo la intervención de mujeres)al pasar la casa rectoral el antiguo pazo señorial. En lo referente a la Danza de Espadas de Marín, y a pesar de las numerosas noticias que demuestran su antigüedad y expansión geográfica, son muchas las dudas que subyacen al intentar una interpretación de la misma. La encontramos en el mundo rural interior, en los puertos marineros y en las celebraciones del Corpus como ofrenda de los cofrades o de los gremios(que en Galicia merecerían un estudio pormenorizado),intuyendo de ella una relación con antiguas danzas guerreras en las que el uso de la espada y el grupo(cofradía o gremio)parecen ser los únicos, aunque importantes, elementos de contraste. A pesar de que seguimos manteniendo nuestras reservas sobre su origen, cabe la posibilidad de que la antigua coreografía, más ruda, fuerte y agresiva se tornase en suave exhibición por exigencias del entorno eclesiástico (iglesia, cofradía, santo patrono...),en el que luego se desenvolvería hasta nuestros días y adaptado convenientemente al simbolismo que se deduce de determinadas características que como en el caso de Marín dimanan de la propia hagiografía del santo guerrero, el arcángel San Miguel.