Resulta muy común encontrar imágenes de pandillas
de jóvenes como ésta, en ocasiones de hasta veinte personas, en las inmediaciones del Parque Eguren de Marín en el horario de recreo y al término del horario lectivo. Son personas que provienen de centros educativos del entorno que no respetan la normativa actual en lo que se refiere a reuniones con no convivientes.
Cierto es que la gran mayoría llevan su mascarilla situada correctamente, pero no estaría de más que algún agente de Policía apareciese de modo informativo por estos lugares en estas horas concretas para que los jóvenes vean que las normativas están para cumplir.