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Decenas de usuarios quedan fuera cada día del bus Vigo–Marín por falta de plazas, sin refuerzo ni alternativa. Sin plazas, sin hojas de reclamación y sin soluciones: así funciona el servicio Vigo–Marín de Monbús. Los usuarios piden a los Concellos de Vigo y Marín que actúen ante el caos del transporte público.
Los usuarios del servicio de autobús Monbús que conecta Vigo (Plaza de España) con Marín denuncian que, desde hace semanas, el servicio no cubre la demanda diaria, dejando fuera del vehículo a más de una decena de personas cada día con la excusa de que "no hay plazas disponibles".
La situación afecta especialmente a los horarios de las 15:35, siendo los horarios de 08:35, 15:35 y 22:35 las únicas tres frecuencias diarias de esta línea, lo que deja sin transporte a quienes necesitan desplazarse entre ambas localidades por motivos laborales, académicos o personales. "Si te quedas fuera, tienes que esperar horas; no hay alternativa. Es el único bus que va directo de Vigo a Marín", explican varios pasajeros afectados.
Además, los usuarios aseguran que, al intentar presentar una hoja de reclamaciones en el propio autobús, los conductores se niegan a facilitarla, remitiéndolos a la estación intermodal de Vigo. Este comportamiento vulnera la normativa gallega, que obliga a las empresas de transporte a disponer de hojas de reclamación en cada vehículo.
La situación se agrava con la reciente aplicación por parte de Monbús de un "protocolo de embarque" interno, que prioriza el acceso de los pasajeros con billete comprado online o en taquilla, dejando en segundo lugar a quienes utilizan la Tarxeta Metropolitana de Galicia o la Tarxeta Xente Nova, alegando que "pagan menos".
Este criterio ha sido calificado por los afectados como discriminatorio e injusto, ya que penaliza el uso de un sistema de pago oficial promovido por la Xunta de Galicia para fomentar el transporte público.
"Cada día somos más de diez personas que nos quedamos en tierra, aunque estemos en la parada a tiempo. Y si pides una hoja de reclamaciones, te dicen que bajes a la estación. Es indignante", relata uno de los usuarios habituales.
Los viajeros afectados han presentado ya varias reclamaciones formales ante la Dirección Xeral de Mobilidade y ante Consumo da Xunta de Galicia, exigiendo que se investigue la gestión de Monbus, se refuercen las frecuencias y se garantice la igualdad de acceso al transporte público. Desde septiembre, se han registrado incidencias similares en la línea Pontevedra–Vigo, lo que apunta a un problema estructural en la organización del servicio que Monbus presta bajo concesión pública autonómica.
Los usuarios reclaman a la Xunta que actúe de oficio y obligue a Monbús a cumplir con las condiciones del contrato de concesión, recordando que el transporte interurbano en Galicia es un servicio público esencial, no un negocio privado sujeto a decisiones arbitrarias.
Además, los afectados reclaman que tanto el Concello de Vigo como el Concello de Marín den traslado formal de estas incidencias a la Dirección Xeral de Mobilidade da Xunta de Galicia, y exijan explicaciones a Monbús por el deficiente servicio que presta entre ambos municipios.
Ambos concellos, como administraciones más próximas a la ciudadanía, tienen la responsabilidad de velar por la movilidad de sus vecinos y de garantizar que los servicios públicos interurbanos funcionen de manera digna y accesible, que ahora mismo vulnera el derecho básico al transporte público y sostenible.