Carriola.Redacción.31.10.25
El Colegio La Inmaculada de Marín celebró ayer una jornada muy especial bajo el nombre de "Magostín", en la que se unieron dos de las festividades más esperadas del otoño: el Samaín y el Magosto.

Durante esta original celebración, los niños y niñas de todas las etapas educativas disfrutaron de un día lleno de diversión, tradición y convivencia, combinando el ambiente "terrorífico" del Samaín con las costumbres gallegas más entrañables del Magosto.
El colegio se llenó de disfraces, castañas asadas proporcionadas por el AMPA, juegos tradicionales y el esperado concurso de calabazas, que volvió a sorprender por la creatividad y el entusiasmo del alumnado.

El objetivo de esta jornada fue fomentar la participación y el trabajo conjunto de toda la comunidad educativa, celebrando nuestras tradiciones de una manera lúdica y significativa. El resultado fue un Magostín lleno de alegría, color y espíritu festivo, que dejó momentos inolvidables para grandes y pequeños.