Carriola.Redacción.23.11.25
La sede de la asociaón de pesca deportiva “Ría de Marín” ubicada en el Parque Azul acogió ayer una reunión de sus asociados con los del colectivo hermano, de Aguete, “Chirleu”, para tratar el espinoso tema de la próxima entrada en vigor de una polémica normativa europea

Pescadores deportivos asistentes a la asamblea de ayer (Foto cedida por Ría de Marín)
Los pescadores deportivos son, en la mayoría de los casos, gente del mar, jubilados que, terminada su vida laboral buscan en la pesca en aguas de la ría, una salida a su ocio evitando caer en el ostracismo que es un grave peligro de salud para muchas personas que dejan su oficio de toda la vida.
Se da la circunstancia de que la inmensa mayoría de los que fueron marineros a bordo de los buques de pesca de cualquier nivel, no tienen conocimientos informáticos porque la vida del marinero a bordo es difícil y de trabajo exahustivo pasando la mayor parte de los días del año navegando.
Y cuando terminada su vida laboral salen a pescar a la ría, en plan de entretenimiento y deportivo, se encuentran ahora con una amenaza en forma de normativa europea que les obligará a registrar y declarar por medios telemáticos las capturas que hagan cada vez que salgan a la mar lo que para la gran mayoría según se expresó ayer en la reunión mantenida en el Parque Azul, es una barrera infranqueable, por falta de conocimientos y por la edad que puedan tener, que les obligará a dejar la actividad por temor a sanciones que, en todo caso, considerarán injustas y además porque consideran que las pequeñas embarcaciones que utilizan dificilmente pueden albergar los aparatos electrónicos necesarios para cumplir con la futura norma.
Los socios de “Ría de Marín” y “Chirleu” expresaron en el transcurso de la reunión mantenida en Marín su desacuerdo, y están dispuestos a presentar ante la autoridad competente su rechazo a la citada normativa para tratar de frenar una exigencia de la que dijeron “Quienes la dictan no tienen ni idea y no comprenden que un marinero con una embarcación de cuatro metros con las manos mojadas puedan hacer esa tarea de comunicar telemàticamente las capturas; Lo que parece que buscan es sacarnos del mar y dejarnos morir en el sofá de casa viendo la televisión”.
La polémica y el disgusto son patentes en el colectivo de marineros veteranos y jubilados.