Carriola.Redacción.06.01.26
Los Reyes Magos cumplieron un año más su compromiso con los niños y niñas de Marín acudiendo ayer a esta villa que les esperaba con mucha ilusión y les vio desfilar en las carrozas de la Cabalgata a lo largo de todo el recorrido

Tal como estaba anunciado, la llegada de SS.MM, fue alrededor de las seis de la tarde a la Casa Consistorial ante la que ya les esperaban pequeños y mayores para recibirles con la habitual ilusión.

Los tres Magos acompañados de la alcaldesa María Ramallo salieron al balcón de la fachada principal del Concello y, desde allí, tras la presentación hecha por la regidora, los tres Magos dirigieron sendos breves discursos a los numerosos asistentes que llenaban la plaza.

Minutos después los Reyes bajaron a la calle y fueron subiendo a sus carrozas para iniciar el recorrido de la Cabalgata que fue seguido por una auténtica multitud de niños, niñas y mayores a lo largo de todo el recorrido desde el concello hasta el Nuevo Templo.

Las tres carrozas llenas de niñas y niños ataviados debidamente según el motivo de las mismas, desfilaron alternadas con grupos de música y batucadas que llenaron el recorrido de ritmo mientras volaban cientos de kilos de caramelos desde las carrozas a las manos de quienes presenciaban su paso.


Ya en el Nuevo Templo, igualmente abarrotado, Melchor, Gaspar y Baltasar hicieron una entrada triunfal

saludando a todos para llegar hasta la representación del Nacimiento donde adoraron al Niño allí postrado junto a la Virgen María y San José, Belén Viviente montado como siempre por la asociación “Os da Caña” que ambientaron magníficamente el momento.

A continuación los Reyes tomaron asiento en sus tronos para recibir a los niños y niñas que se les acercaron con los que conversaron sobre comportamientos y regalos pedidos, que no siempre se cumplen tal cual, dependiendo de las existencias en los almacenes de Oriente, pero que siempre ilusionan a todos porque ya hay la certeza de que los Reyes no ponen carbón en los zapatos de los niños que no se portan muy bien durante el año.
Y una vez conversado con los cientos de pequeños que quisieron acercarse, los Reyes se retiraron para descansar unos minutos e iniciar su tarea de cada noche del 5 de enero intentando cumplir las ilusiones de todos.