Carriola.Redacción.22.09.26
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La draga encargada de ejecutar los trabajos de extracción de lodos en la dársena de la Escuela Naval Militar de Marín llega Hoy a Marín dando comienzo a una de las actuaciones más importantes incluidas en el proceso de modernización de las instalaciones marítimas del centro.
La actuación, adjudicada por alrededor de 1,55 millones de euros, forma parte de la modernización de las instalaciones marítimas para adaptarlas a los requisitos de operatividad y atraque de buques de la OTAN y, una gran balsa de decantación construida en el recinto, recibirá los lodos extraídos del fondo para su secado antes de ser trasladados a un centro autorizado de tratamiento de residuos.
Dragado y escolleras
El contrato, denominado oficialmente "Dragado completo dársena y rehabilitación escolleras muelles torpedos y cruceros", fue adjudicado por el Ministerio de Defensa el pasado 25 de marzo por 1.285.006 euros más IVA, lo que sitúa el importe total de la actuación en aproximadamente 1,55 millones de euros. Los trabajos fueron adjudicados conjuntamente a las empresas Prosema Noroeste, Marcor Xove y OYS Noroeste.
Con la llegada de la draga, buena parte de los trabajos se trasladará al propio fondo de la dársena. El objetivo es retirar los sedimentos acumulados con el paso de los años y mejorar el calado y las condiciones de navegación, maniobra y atraque dentro de las instalaciones de la Escuela Naval.
El proyecto no se limita al dragado ya que el mismo contrato contempla además la rehabilitación de las escolleras de los muelles de Torpedos y Cruceros, dos de los principales puntos de la zona portuaria militar.
Preparando instalaciones para para recibir buques de la OTAN
La intervención forma parte de un programa más amplio de renovación de las instalaciones de la Escuela Naval que tiene entre sus objetivos mejorar su capacidad para recibir y atender buques de guerra de la OTAN. La adaptación de la Escuela Naval para recibir este tipo de unidades ha sido objeto de varias iniciativas parlamentarias durante este año. Entre ellas figura expresamente una pregunta al Gobierno sobre las obras en la Escuela Naval Militar de Marín para recibir buques de la OTAN, así como otra relativa a los requisitos técnicos y logísticos necesarios para que las instalaciones puedan atender buques de guerra aliados.
El dragado debe entenderse precisamente como una de las piezas de esa transformación. La retirada de sedimentos permitirá disponer de mejores condiciones de profundidad en la dársena, mientras que otras actuaciones previstas afectan a los muelles, pavimentos, escolleras y servicios necesarios para aumentar la capacidad operativa de las instalaciones.
La documentación parlamentaria también ha utilizado expresamente el concepto de "base de apoyo a los buques de guerra de la OTAN" al preguntar al Gobierno por las obras previstas en Marín. Esto no significa, al menos por el momento, que exista una declaración formal que convierta a la Escuela Naval en una "base de la OTAN", pero sí evidencia el objetivo de dotar a sus instalaciones de capacidad para recibir, atracar y prestar apoyo a unidades navales de la Alianza.
Una gran balsa para secar los lodos
Uno de los elementos más llamativos de los trabajos preparatorios es la gran balsa de decantación construida en el interior del recinto de la Escuela Naval, que tendrá un papel fundamental una vez comience la extracción de materiales. Los lodos y sedimentos retirados del fondo de la dársena serán depositados inicialmente en esta instalación donde permanecerán durante el tiempo necesario para que se produzca la decantación del agua y el secado progresivo del material.
Una vez reducido suficientemente su contenido de humedad, los residuos serán cargados en camiones y trasladados a un centro autorizado de tratamiento de residuos, completando así el proceso de retirada del material extraído durante el dragado.
La construcción de esta balsa ha constituido una parte importante de los trabajos previos y permitirá gestionar dentro del propio recinto militar los lodos antes de su transporte definitivo.
La llegada de la draga esta semana abrirá así una nueva fase de unas obras que ya llevan meses siendo visibles en diferentes puntos de la Escuela Naval y que supondrán una importante renovación de las capacidades de su dársena.
Unas obras que se cobraron la vida de una persona
El proceso de mejora de las instalaciones de la Escuela Naval estuvo marcado además el pasado 26 de agosto por un grave accidente laboral en el que perdió la vida un trabajador. El suceso se produjo alrededor de las diez de la mañana en el interior del recinto militar, cuando el camión que conducía el operario volcó durante los trabajos que se estaban desarrollando en la Escuela Naval, quedando el trabajador atrapado bajo el vehículo.
La víctima pertenecía a una empresa externa que participaba en las obras de mejora de las instalaciones. Tras recibir el aviso, hasta la Escuela Naval se desplazaron efectivos de Urxencias Sanitarias de Galicia-061, Bomberos do Morrazo, Policía Nacional y Guardia Civil. Los servicios de emergencia únicamente pudieron confirmar el fallecimiento del trabajador y posteriormente tuvieron que realizar las labores necesarias para liberarlo de debajo del camión tal como informó Carriola en su momento.
El accidente supuso el episodio más trágico registrado hasta ahora durante el amplio proceso de renovación que se está llevando a cabo en las instalaciones militares de Marín.