Carriola.Alfonso Díaz.01.05.22
Ya está. Alfonso nos prometió ayer la receta fantástica para amentar la población de Marín que ha venido decayendo sensiblemente durante los últimos años y acaso sea por el D.E. que tiene sus negativas connotaciones. ¿Que no sabeis que es el D.E...? pues seguid leyendo a nuestro chef y saldréis de dudas.
Muy buenas, amig@s carriolistas
Imaginaos lo que puede ser que 7.000 personas hayan leído la última receta del domingo pasado en nuestra Carriola. Si somos en Marín 25.000 habitantes, esa cifra representa más del 25% de la población de esta villa. Me paran más por la calle que cuando jugaba en el “Balonmano Marín” en aquellos maravillosos años 80, que todo el mundo me comentaba los partidos, las jugadas y todo lo relacionado con el último encuentro disputado. Unas cuantas décadas después, la historia se repite, pero para hablar de cocina.
El otro día, bajando por la calle del Horno, una vecina muy efusiva ella me habló con una sonrisa de lado a lado: “Gracias, Fonsiño –me dijo-. Desde que mi marido lee tus recetas y me anima a que las prepare, es otro hombre. No porque sean efectivos tus consejos, o sí, sino por la ilusión que generan…. Y eso también es importante. No le comentes nada a él, pero padece ‘D.E’”.
Y yo le di la razón, pero sin saber qué carallo era ese “DE”. Seguimos hablando más, que se divertía con las recetas y me nombró en varias ocasiones más las dos letras misteriosas.
Así que lo primero que hice al llegar a casa fue buscar ese “DE”. Pero sólo encontré que es una preposición que indica el contenido de una cosa. ¿? No me aclaró eso nada. Total que, directamente, le pregunté a un amigo médico y el descojone que se agarró no fue pequeño. Entonces, me explicó que no es “DE”, es “D. E.” y significa “disfunción eréctil”. Amig@s, ahí vi por fin la luz.
Hoy, más que la receta en sí, lo interesante es el concepto. Como diría aquel personaje gallego de “Airbag”. No es que sea yo experto en sexología, pero se hace lo que se puede. Y en asuntos de cocina afrodisíaca el concepto es clave. Como la citrulina de la sandía. Hay que buscar alimentos ricos en ese aminoácido, que lo contengan de modo generoso y, a partir de ahí, que cada uno elabore sus recetas particulares en función de sus gustos… Sin olvidar, como he dicho otras veces, que “Salamanca no presta lo que la naturaleza no da”.
Sólo os recuerdo que si montáis una cenita con productos ricos en citrulina, tened en cuenta que el alcohol hará el efecto contrario al que buscáis, si tenéis problemas de “D. E.”.
El ingrediente que vamos a usar hoy no me resultó fácil encontrarlo y 70 gramos me costaron cerca de 4 euros. Barato no es. Estoy hablando de los piñones. Se puede comer como si fueran pipas o bien hacer una salsa rica con este ingrediente. La más famosa es la salsa al pesto. Acompañada de la pasta, rica en hidratos de carbono, nos proporcionará energía, como a los deportistas, para mantener el esfuerzo durante más tiempo.
RECETA
En una sartén calentamos los piñones, sin llegar tostarlos, para liberar sus aceites y aromas.
En un mortero, o una trituradora, ponemos esos piñones calientes con ajo al gusto, unos filetes de anchoa y bastantes hojas de albahaca fresca, que es lo que le imprimirá el color verde característico del pesto. Todo eso se va removiendo e incorporando aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén” poco a poco, que también es rico en alfa-olivofenol, (vitamina E), indispensable para la función sexual.
Una vez que conseguimos la característica salsa, podéis buscar en nuestra Carriola la receta de pasta fresca que hicimos hace unos meses y atreveros a hacerla para añadirle vuestro pesto. Si no tenéis tiempo o no queréis complicaros, también podéis comprar un paquete de espaguetis, cocerlos, enfriarlos debajo del grifo en un escurridor y reservarlos en el frigorífico. Cuando vayáis a tomarlos, los calentáis en una sartén con aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén” y ajo al gusto, y le añadís un poco de agua de la cocción que ayudará a ligar la salsita.
Lo emplatáis y coronáis con una cucharada generosa de nuestro pesto, tal y como se aprecia en la fotografía. Para decorar, se pueden añadir unos tomatitos secos y regar con un chorrito de vitamina E (“Aires de Jaén”).
Y hasta aquí hemos llegado hoy. Os tengo que dar 7.000 gracias por compartir unas risas con estos artículos. Ya sabéis, si tenéis un amigo con “D.E”, no seáis egoístas y hacedle partícipe de esta nuestra/vuestra Carriola.