Carriola.Redacción.02.04.23
El Ateneo Santa Cecilia ha hecho muestra del agradecimiento colectivo a la Xunta de Galicia en la persona de Nava Castro, responsable del área turística gallega por el reciente reconocimiento del genuino “Enterro da Sardiña” de Marín como Fiesta de Interés Turístico de Galicia.
Un acto a la vez que brillante, entrañable, tuvo lugar ayer por la mañana en el local sede del Ateneo Santa Cecilia con asistencia de la alcaldesa María Ramallo y miembros de la Corporación Municipal y del Comandante Director de la Escuela Naval, cuando la Directora de Turismo de Galicia, recibió la imposición de la insignia del “Enterro da Sardiña” que le fue impuesta por su principal valedor y eterno luchador por su recuperación y mantenimiento, Celso Méndez Fraguas, en presencia del presidente del Ateneo Lois González que apareció ataviado con las galas que luce cada noche de miércoles de ceniza en la que la sardina acaba de nuevo en el mar tras un proceso singular que tiene su origen a finales del siglo XIX, que es desde cuando se tiene referencia escrita, aunque se supone que viene de bastante más atrás de l que en la actualidad se estima.
Intervenciones
Lois González hizo una exposición histórica y detallista de la realidad del “Enterro da Sardiña” que se celebra en Marín, destacando los principales motivos por los que el Ateneo con el decidido apoyo del Concello con participación de los tres grupos políticos que forman su corporación (PP-PSOE.BNG) se decidieron a solicitar la declaración de “Festa de Interese Cultural de Galicia”, con un trabajo laborioso de investigación, relación documental y gestión ante las autoridades que allí representaba Nava Castro. González Dopazo destacó también el trabajo de las personas que dedicaron y dedican tiempo y esfuerzo a la preparación y promoción del acto carnavalero, destacando la figura de Celso Méndez por méritos propios y como representante de todos ellos. También tuvo palabras de recuerdo a quienes participaron y ya no están con nosotros e hizo alusión especial a Pili Calviño, presidenta del Ateneo en el momento de la recuperación del Entrerro aún con la dictadura “en fresco”; Liberato, Eirín y Cándido, los tres “bispos” del Enterro desde su recuperación, el último de ellos presente en el acto, fueron también de la referencia de Lois que no se olvidó de todos los colaboradores que entrañan los personajes más significativos de la comitiva “fúnebre”, algunos de ellos allí presentes.
Tras la intervención de Lois González fue la alcaldesa María Ramallo la que tomó la palabra para destacar la importancia del “Enterro” para Marín y, sobre todo, a partir de ahora en que será una fiesta contenida en los carteles de promoción gallegos con lo que ello comporta. Ramallo también recordó a quienes recuperaron y mantuvieron la fiesta durante tantos años y destacó al Ateneo Santa Cecilia como baluarte de la cultura local que ya cuenta en sus anales con dos fiestas de interés gallego como son esta del Entroido y la de la Danza de Espadas de San Miguel.

Intervención de la Directora de Turismo tras recibir la insignia
Imposición de la insignia a Nava Castro
Celso Méndez fue, a continuación el encargado de imponer a la Directora de Turismo, Nava Castro, la insignia del Enterro y la pañoleta impresa con el distintivo del mismo que la ponteareana recibió con especial simpatía para intervenir a continuación elogiando al “Enterro da Sardiña” de Marín del que se acababa de visionar un trabajo videográfico muy completo y fijando las razones de su antigüedad, su originalidad, el mantenimiento de su tradición y también la multitudinaria atracción que ejerce como razones que han pesado a la hora de la decisión del Consello de la Xunta para dar este título al acto que, en teoría, pone fin a la programación carnavalera marinense cada año.
Y un poco del Enterro

Muchas de las personas que encarnan los personajes del Enterro estaban presentes en el acto
El presidente del Enterro pidió a los principales colaboradores del mismo que salieran a la palestra para inmortalizar al lado de la Directora de Turismo tan importante instante, momento en que se animó a invitar a Cándido, el actual “bispo”, a que invocara una parte de la letanía, precisamente la del “un ollón, dosus ollóns, tres ollóns, catro ollóns e sincollóns” que fue respondida por el personal presente como si del propio Enterro se tratase, impartiendo después la “bendición de Xan Carallás” que dice; “Cela- rabuñagatos e cono de vella” a lo que todos respondieron con el “Á merda” de rigor poniendo simpático fin de ese modo al acto.
Nava Castro se comprometió, en el caso de que no se le cruce cualquier otro compromiso inherente a su cargo, a asistir con su pañoleta, su insignia y como una “viuva” más al Enterro del próximo año.