Carriola. Redacción. 19.07.24
El vallado de madera está en un estado deplorable en algunas zonas, lo que provoca que los equinos entren en lugares de recreo a los que antes no podían acceder
Hubo un tiempo en el que los marinenses acudíamos en masa al lago de Castiñeiras, sobre todo los fines de semana, para disfrutar de un día de campo, asar nuestra comida, dormir una siesta a la sombra y pasar días en familia. Poco queda de aquella costumbre, y aunque la afluencia continúa siendo alta, sobre todo los domingos, es cierto que ahora preferimos ir a otros lugares como la playa donde darnos un baño y broncearnos al sol, en parte también por la degradación de este impresionante paraje natural que tenemos en Marín y poco valoramos.
Tampoco ayuda la circunstancia que hoy les contamos desde Carriola y que se puede observar en las fotografías. Los caballos, que son animales y van a donde quieren, invaden las zonas de recreo para personas en las que hay mesas para comer y asadores, lo que hace imposible que las familias puedan como antaño reunirse en torno a una mesa de piedra a compartir una "churrascada" con tranquilidad; el estado del vallado de madera es tan "patético" en algunas zonas que as bestas entran en lugares en los que antes se disfrutaba en familia.
Vendrán comentarios a la noticia, seguro, que harán observaciones al respecto diciendo que estos animales tienen sus derechos, que estaban en el monte antes que nosotros y más, pero que nadie se confunda, porque en Carriola no estamos en contra de los caballos, solamente nos gustaría que las zonas donde se asa, se come y se bebe ellos tengran restringido el acceso.
A ver qué opinan.....