Carriola. Redacción.03.01.25.
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El pasado lunes una señora muy conocida en Marín, domiciliada en la calle Concepción Arenal, pasó por el desagradable y peligroso trance de sufrir un atraco en el portal de su domicilio con pérdida del dinero del mes.
La mujer en cuestión había retirado del banco una cantidad de dinero, como suele hacer cada final o principio de mes, y no se percató de que alguien la seguía desde la entidad bancaria hasta su propia casa donde, de repente, le apareció por detrás un individuo con la cada cubierta que la amenazó con una pistola intimidándola para que le entregase el sobre que había retirado del banco, con lo cual está claro que se trata de alguien que se encontraba en la entidad bancaria a la espera de saber quien retiraba dinero y las características de la persona susceptible del atraco a la que seguir, como fue el caso, hasta el mismo portal y cometer la fechoría.
La mujer forcejeó con el atracador que también quiso arrebatarle la cartera aunque ella consiguió que no se la llevara pero acabó perdiendo el dinero que contenía el sobre con el que se fugó el atracador.
Es preciso aumentar la desconfianza
La policía Nacional ha venido avisando días atrás, y en Carriola nos hicimos eco de sus advertencias, para que loe ciudadanos presten atención a su seguridad en días de aglomeraciones vigilando en todo momento sus tarjetas de crédito y cerrando las puertas de casa y, a estas advertencias, habría que añadir que las personas, sobre todo mayores, que van a retirar dinero al banco no lo hagan solas o, en todo caso, tengan en cuenta que pueden estar vigiladas por algún o alguna sinvergüenza que acabe aprovechándose de su edad, de su dinero y de la impunidad en que está sumido este país en el que los malhechores campan por sus respetos y a pesar del trabajo de la Policía, a veces infructuoso, aunque las autoridades no quieran reconocerlo, y llevan la inseguridad a la población como es este caso.