Carriola.Redacción 22.07.25
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Intervenida por el Almirante Director de Enseñanza Naval tuvo lugar el acto de entrega del mando de la Escuela Naval al Capitán de Fragata Clavijo Rey-Stolle de manos del ahora cesante, Cardona Suanzes que en los últimos cuatro años dirigió el centro con un año más de lo que últimamente está estipulado, debido a la presencia en la Academia de la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón.
El acto se celebró en el patio Álvaro de Bazán con la presencia de los Oficiales, Profesores del Centro Universitario de la Defensa (CUD), Suboficiales, Marinería y Personal Civil de la Escuela Naval Militar, además de la Unidad de Música e invitados militares y civiles entre los que se encontraba la alcaldesa de Marín, María Ramallo.
La breve secuencia castrense de entrega de mando por el Capitán de Navío, Pedro Cardona Suanzes, al Capitán de Fragata Don Tomás Clavijo Rey-Stolle, se realizó conforme a las costumbres y tradiciones de la Armada,

la lectura de las disposiciones de cese y nombramiento, dio paso a que la guardia militar pusiese las armas ‘sobre el hombro’ y el Almirante interventor del acto pronunciase la fórmula para dar posesión al mando según lo establecido en las Reales Ordenanzas de la Armada.
Discurso del nuevo comandante
Tras la toma de posesión por el Comandante entrante, y el canto por toda la dotación del Himno de la Armada, el ADIENA y el CN Pedro Cardona, abandonaron el Patio de Aulas y el nuevo Comandante-Director, el CF Tomás Clavijo se dirigió primera vez a su Dotación en un breve discurso en el que se dirigió a todos los presentes, militares y civiles invitados al acto para mostrar con sus primeras palabras el orgullo y agradecimiento que siente al inicio de su nueva tarea. “Soy consciente - dijo en primer lugar- de que, con la responsabilidad que acabo de asumir recojo un legado de más de tres siglos de historia, de grandeza, heroísmo y tradición que han forjado generaciones en Marín, pero lo que la Armada deposita hoy en mis manos, no es solo ese legado, que ya de por sí resulta abrumador, sino el valor más importante que tenemos: las personas, y en concreto se me confía la formación de los jóvenes que constituyen el futuro de la Armada que, con toda seguridad, operarán complejos sistemas de armas; navegarán en modernos buques de guerra y emplearán tecnologías aún hoy desconocidas pero, sobre todo, estos jóvenes dirigirán personas en medio de circunstancias duras y difíciles y a su responsabilidad serán confiadas las vidas de muchos hombres y mujeres. Y la tarea de formar tales oficiales comienza precisamente aquí, en esta Escuela Naval Militar, en medio de este patio, dentro de las aulas y en las aguas de esta hermosa Ría de Marín.”
Algo más que conocimientos técnicos
Tomás Clavijo se refirió a continuación a la verdadera misión que encabeza desde hoy en el centro castrense “Esta formación no se limite a la enseñanza de unos conocimientos técnicos, por muy complejos que estos sean; se trata, sobre todo, de inculcar en lo más profundo de su ser unos valores inmateriales que deberán regir sus vidas como oficiales de la Armada; Honor, Valor, Disciplina, Lealtad, Compromiso, Entrega, Sacrificio, Espíritu de servicio, Generosidad... ya que la necesidad de aunar una excelente formación académica junto con la transmisión eficaz de estos valores, hace que la misión de esta Escuela sea verdaderamente s singular y un referente tanto en España como en el extranjero”.
“No me siento solo”
El nuevo comandante reconoció en su intervención la importancia de contar con todo un equipo humano y profesional en la tarea “Gracias a Dios - añadió - para cumplir con esa importante encomienda no estoy solo sino que trabajaré junto a un elenco de magníficos profesionales cuya entrega y actitud de servicio estoy convencido que están a la altura de la misión y, desde hoy, cuento con todos y cada uno de vosotros, oficiales, suboficiales cabos, marineros y personal civil, que formáis parte de la dotación de este gran buque. Entre todos realizáis una labor muchas veces callada y escondida que resulta fundamental para que la Escuela Naval Militar pueda alcanzar grandes cotas de éxito, a pesar de las carencias y dificultades que existen”
Tomás Clavijo terminó su discurso ofreciendo lealtad, franqueza, esfuerzo y compromiso renovado de su entrega a España ya la Armada “que ahora se materializa en la dirección de nuestra querida Escuela Naval Militar”. Invocó la ayuda de la Virgen del Carmen en su tarea y con ello dio por finalizado su discurso y el acto de traspaso de poder.