Carriola. 23.08.25.
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La pasada semananos referimos a la llegada de los romanos y al impacto que causó en aquella primitiva sociedad su presencia aquí. Pero... se asoman los bárbaros... y detrás los árabes
MARIN, AÑO 400 DC; EL AUGE DE LA ROMANIZACIÓN
José Iglesias
Tan placidamente vivian los marinenses “romanizados”, con una bonanza económica nunca vista hasta entonces.
La pesca, la salazón del pescado, único método de conservación de los marineros en esa época, y el comercio, con un puerto importante como ya describimos.
Esto provocó tal decadencia, común a todo el imperio romano, que nadie prestó atención, mas bien era vista con indiferencia absoluta , a la invasión bárbara que asoló Germania y la Galia donde causaron ruina y desolación absoluta.
En el año 409 cruzan los Pirineos sin el mas mínimo atisbo de resistencia. A Galicia llegan suevos y vándalos, que, tras conquistarla se la reparten. Las desavenencias durante el reparto obligan a los vándalos a irse al sur de la península.

Asalto bárbaro a una fàbrica romana de salazón en Marín, año 450
Quedan los suevos como únicos dueños de Galicia , iniciando salvajes embestidas contra los gallegos y dedicándose al pillaje y al saqueo. Poco a poco, fueron bajando la intensidad de esos ataques y empezó una relación pacífica y de integración con los locales.
Renunciaron a sus creencias, convirtiéndose al arrianismo primero y al cristianismo después.
No sería difícil integrarse en la plácida vida de esos romano-gallegos entregados al ocio y tranquilidad de la época.
Como siempre en la historia, tan tranquilos estaban y llegaron los visigodos.
Los locales se las prometían muy felices ya que pensaban que se caería el dominio suevo. Ni una cosa ni la otra. Los visigodos eran igual de bárbaros. Además, una vez sometida Galicia por el rey Leovigildo, les dio a los suevos una autonomía que los convirtió en reino súbdito que pagaba tributo a los visigodos.
No nos dejaron , tanto suevos como visigodos, grandes restos arqueológicos propios ya que ellos aprovechaban las estructuras románicas existentes y Marín siguió con la actividad que ya desarrollaba con los romanos, es decir, pesca , cierta industria y el puerto como enlace con el Cantábrico y la Bretaña. Lo que si nos dejaron fue la organización de la estructura parroquial y eclesiástica.
Se dice que en Marín la labor evangelizadora de San Martín Dumiense, obispo de Braga, terminó con la construcción de la ermita de Nosa Señora Da Guía en la parte mas alta del núcleo de población de entones, que podría ser perfectamente la antecesora de la Iglesia de Sta Mª del Puerto ( a Iglesia vella).
Tras la época bárbara, llegó a España la invasión árabe que , a pesar de estar setecientos años en la península, pues aquí, como estábamos tan lejos de sus centros de mando, y la orografía del terreno es tan complicada, pues esta dominación se basó en “razzias “ o incursiones rápidas y, tas la fundación del Reino de Asturias en el 718, Don Pelayo integró a Galicia como parte fundamental de su territorio.
De la presencia árabe en Galicia no hay vestigios de presencia permanente y estable. Si hay crónicas del asedio y destrucción de Tuy, de Orense , de las razzias de Almanzor asaltando la fortaleza de San Payo ( Pontesampaio).
En Marín, los asedios por mar al fuerte de la Mouta, que era un recinto amurallado que estaba al lado de la playa de almuiña( donde esta la alameda hoy) son las mas conocidas de las incursiones sarracenas, que usaban la isla de Ons como base de operaciones.

Asalto árabe al “ forte da Mouta”
Pasada esta época, llegamos a los tiempos de Doña Urraca, uno de los personajes clave en nuestra historia.
Os lo contaré como siempre, si queréis , en la siguiente “Historia de la Historia”.