Carriola.Redacción..03.12.25
Los furanchos se ponen en marcha para vender sus propietarios el excedente de vino que puedan tener en sus bodegas, al menos esa es la teoría, porque siempre hay quien haga las cosas inapropiadamente. Lo cierto es que suponen un atractivo singular prácticamente en toda Galicia y, por supuesto en nuestro entorno donde hay muchos puestos de estos desde ahora hasta el final de la primavera en que vayan abriendo y cerrando cuando se les termine el vino a liquidar. Muchos furanchos están en lugares no fáciles de localizar y la señal para ello es , bien el ramo de laurel que se coloca en sus proximidades (a la entrada de pistas y caminos), bien por el número de coches aparcados donde pueden a la puerta del establecimiento casi siempre rústico y singular.
Y para ejemplo tenemos el furancho del Iglesario de Cela que desde mañana día 4, pone a disposición de sus muchos clientes, el producto, vino y tapas consentidas, que se pueden disfrutar los jueves y viernes de 19,30 a 23.00 horas, y los sábados y domingos en doble horario, matinal, de 12.00 a 15.00 horas y de tarde/noche, de 19,30 a 23.00.