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Familiares y amigos de Adela Taberneiro piden que los rescatistas españoles intensifiquen la búsqueda en el edificio donde creen que permanece atrapada junto su familia

Carriola. Redacción. 27.06.2026

julio@carriola.es

La familia residente en Marín continúa desaparecida tres días después del terremoto y sus allegados insisten en que el tiempo es decisivo para poder encontrarlos con vida

La angustia continúa creciendo entre los familiares, amigos y vecinos de Adela Taberneiro, su esposo Yhosvany Hernández y sus dos hijos, residentes en Marín, cuando se cumplen ya tres días desde el devastador terremoto que sacudió el estado venezolano de La Guaira. La familia permanece desaparecida y, aunque las posibilidades de encontrar supervivientes disminuyen con el paso de las horas, sus allegados se aferran a la esperanza de que puedan seguir con vida bajo los escombros. Han transcurrido ya cerca de 72 horas desde que se produjo la catástrofe, un periodo que los especialistas consideran determinante en cualquier operación de búsqueda y rescate. Precisamente por ello, familiares y amigos insisten en que cada minuto cuenta y reclaman que no cesen las labores de búsqueda en el punto donde creen que quedó atrapada la familia. Para ellos, el tiempo es ahora el recurso más valioso.

En las últimas horas, la redacción de Carriola de Marín ha recibido diversos mensajes procedentes de Venezuela y de personas cercanas a la familia, todos ellos con un mismo objetivo: pedir que los equipos españoles de rescate se desplacen a un punto concreto donde, según sus allegados, se encontraba la familia en el momento del seísmo. A esta petición se suma el testimonio de Stephany Gómez, amiga de Adela Taberneiro desde la infancia. En un mensaje remitido a este periódico explica que mantiene contacto con numerosos compañeros que estudiaron con ella y que todos están intentando hacer llegar la ubicación exacta a los rescatistas españoles: "Estamos en comunicación con todos los chicos que nos graduamos con ella en el colegio y estamos tratando de hacerle llegar este mensaje a los rescatistas españoles para que, por favor, vayan a ese sitio. Hay que remover esa pared que se ve allí. Si tienes algún contacto que pueda hacerles llegar este mensaje, eso es lo que queremos."

Edificio en el que se supone que se encontraba la familia, que ha quedado completamente derruido

En la misma línea se expresa un escrito firmado por el padre Pedro Oliveros, sacerdote y amigo de Adela Taberneiro y de su familia, difundido entre allegados y remitido también a la redacción por él mismo, por Stephany Gómez y por María Fernanda Ruíz. En él solicita que se traslade a las autoridades españolas la petición de mantener las labores de búsqueda en un punto concreto donde, según indica, se encontraba la familia cuando se produjo el terremoto. El mensaje señala expresamente la siguiente ubicación: Bulevar Naiguatá, edificio OPPPE33, sector El Caribe, piso 2, Caraballeda, estado La Guaira (Vargas), Venezuela, y en el escrito puede leerse el siguiente mensaje: "Les escribo respetuosamente y con el corazón en la mano para pedirles, si es posible, que insistan con la alcaldesa María Ramallo para que continúen las labores de búsqueda específicamente en la siguiente dirección, donde se encontraba mi amiga Adela junto a su familia al momento del terremoto: Bulevar Naiguatá, edificio OPPPE33, sector El Caribe, piso 2, Caraballeda, estado La Guaira (Vargas), Venezuela. Ellos continúan desaparecidos y, para quienes los amamos, cada minuto mantiene viva la esperanza de encontrarlos. Les ruego que, si aún es posible, no dejen de buscar en esa zona. Confiamos profundamente en la dedicación y el compromiso de todos los equipos de rescate. Gracias por no rendirse y por seguir luchando por cada vida. Que Dios los proteja, les dé fortaleza y los acompañe en esta misión tan valiosa."

Según la información trasladada por los allegados, el inmueble señalado es un edificio residencial de doce plantas situado en el sector El Caribe de Caraballeda, una de las zonas que sufrió importantes daños durante el terremoto. Hasta el momento no existe confirmación oficial de que la familia se encuentre en ese punto concreto, aunque sus familiares consideran que es la localización más probable y por ello mantienen su llamamiento para que las labores de búsqueda no cesen.

Mientras tanto, la preocupación sigue creciendo en Marín, donde vecinos, amigos, compañeros y conocidos de la familia permanecen pendientes de cualquier noticia que pueda llegar desde Venezuela. La esperanza continúa intacta, pero todos son conscientes de que el paso de las horas juega en contra de quienes permanecen atrapados bajo los escombros.

Tres días de búsqueda contrarreloj en una de las mayores tragedias vividas por Venezuela

Casi 72 horas después del doble terremoto, las autoridades venezolanas mantienen un balance provisional de 920 personas fallecidas y 3.360 heridas, mientras continúan las labores de búsqueda entre los edificios derrumbados, especialmente en el estado de La Guaira, el más castigado por la catástrofe. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha elevado a 133 el número de ciudadanos españoles desaparecidos y ha confirmado el fallecimiento de cinco españoles.

A las labores de emergencia se han incorporado equipos especializados de 17 países, entre ellos España, que ha desplegado efectivos de rescate, personal sanitario y unidades caninas para colaborar en la búsqueda de supervivientes. En las últimas horas, los equipos internacionales han logrado rescatar con vida a varias personas atrapadas bajo los escombros, alimentando la esperanza de las familias que todavía esperan noticias de sus seres queridos.

Para los allegados de Adela Taberneiro, Yhosvany Hernández y sus dos hijos, esa esperanza sigue depositada en el edificio de Caraballeda que señalan insistentemente en sus mensajes. Su deseo es que los equipos de rescate puedan inspeccionarlo de forma exhaustiva antes de dar por concluida la búsqueda, convencidos de que mientras exista una mínima posibilidad, merece la pena seguir luchando por encontrar con vida a la familia residente en Marín.

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