Carriola.Redacción.29.06.26
La comunidad venezolana, la comunidad educativa del Colegio Inmaculada y un nutrido grupo de vecinos se sumaron al acto celebrado este mediodía ante la Casa Consistorial a convocado por la alcaldía en el que se puso de manifiesto, ademàs de la solidaridad con el pueblo venezolano, la angustia por el paradero de la familia de los residentes en Marín que se encontraban de viaje en su país
El Concello de Marín celebró a mediodía de hoy, un minuto de silencio en el exterior de la Casa Consistorial como muestra de solidaridad con el pueblo venezolano tras el devastador terremoto que ha sacudido el país. Al acto asistieron miembros de la corporación municipal,


Entre los asistentes, iembros de la familia "Mazaira" que tenían un comercio de alimentación al lado de la que hoy es cafetería Nao, hoy retornados de Venezuela
representantes de la comunidad venezolana, integrantes de la comunidad educativa del Colegio Inmaculada, centro al que pertenecen los cuatro marinenses desaparecidos, trabajadores municipales y numerosos vecinos que quisieron mostrar su apoyo a las víctimas y a sus familias.
Antes del inicio del minuto de silencio, la alcaldesa de Marín, María Ramallo, agradeció la presencia de los asistentes y recordó que se trata de "una tragedia que está afectando a miles de personas, pero que estamos sintiendo de manera especialmente dura aquí en Marín".
La regidora se refirió expresamente a la desaparición de Yhosvany, Adela, Ulises y Lía, afirmando que "tiene los corazones de su familia, de sus allegados y de todo Marín en vilo". Asimismo, pidió que se destinen los medios necesarios para poder llegar hasta ellos y expresó la esperanza de que puedan ser rescatados.
Ramallo trasladó también "la máxima solidaridad" del municipio a los familiares de las personas desaparecidas y a quienes han perdido a sus seres queridos a causa del terremoto, asegurando, "Marín está con vosotros y no dejaremos de hacer todo lo que esté en nuestra mano para ayudar y aportar en un momento tan duro y delicado".
Tras estas palabras, los asistentes guardaron un respetuoso minuto de silencio en memoria de las víctimas y como muestra de apoyo al pueblo venezolano.
El silencio, cargado de emoción, reflejó el sentir de un municipio que permanece unido en torno a la esperanza de recibir noticias de la familia marinense desaparecida y al deseo de que las labores de búsqueda puedan dar el resultado que todos anhelan.