Carriola. Mariñeiro. Fuente Autoridad Portuaria de Marín. 18.08.23
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Desde la una noche de noviembre de hace noventa y un años, Tambo, en su islote hermano menor que se pega a él por el sur, luce, y nunca mejor dicho, los fogonazos que avisan a los navegantes que entran y salen hacia y desde el fondo de la ría del camino que han de seguir para su seguridad. Para la gente "de tierra" no son más que oscilaciones de luz; para los marineros, el camino seguro para no embarrancar en el islote y lo serían aún más para aquella flota de pesqueros que pululaba por la ría sin más confianza que la que tenían en los patrones acostumbrados a la ruta muchas veces a ciegas. Pues volvemos a echar mano de la acertada fuente documental de la Autoridad Portuaria de Marín para conocer cómo nació el faro de Tenlo Chico y como sigue hoy cumpliendo su sagrada función.
En el fondo de la Ría, en la pequeña península de Tenlo Chico, al sur de la isla de Tambo, se levanta en febrero del año 1922 la torre “Faro de Tenlo Chico”.
Resultado de la Real Orden del Plan General de Balizamiento de la Ría de Marín de julio de 1916, donde se especificaban las señales de aproximación a los puertos de Pontevedra y Marín, se ilumina en la noche del 30 de noviembre de 1922, con luz blanca de ocultaciones equidistantes y un alcance no menor de 15 millas náuticas, luciendo a 38 metros de altura sobre la bajamar.

El proyecto inicial de Joaquín González Díaz redactado en 1918, lo reforma y asume el destacado ingeniero de caminos Ramiro Pascual y Lorenzo, responsable del servicio de Obras Públicas en Pontevedra y máximo exponente de las señales marítimas de la provincia en las siguientes décadas. La estructura presenta un curioso formato de torre troncocónica de hormigón armado revestido de sillería, con una escalera helicoidal exterior rodeando su fuste hasta los 18 metros de altura.
La torre se asienta sobre una base cilíndrica de hormigón en masa, también revestida de sillería, donde se establece la cámara de servicio que acoge los 12 acumuladores AK-50 de gas acetileno a presión disuelto en acetona que alimentará al capillo del equipo Dalén que proporciona la luz en la linterna de montantes helicoidales.

Esta torre de Tenlo Chico trabajará en alineación con otra de las mismas características situada en el bajo de Cabezo do Medio, en la punta Festiñanzo, proporcionando así una línea de enfilación que asegura los rumbos para librar la peligrosa restinga que despide hacia el sur la isla de Onza, con los bajos de Menguella y Pan de Centeno. Esta torre gemela a Tenlo Chico situada en el Cabezo do Medio desaparece derruida por el oleaje en un furioso temporal de finales de los años treinta.
En la actualidad el faro de Tenlo chico trabaja con un sistema de alimentación de energía solar fotovoltaica y una luz blanca generada mediante Leds de alta intensidad, presentando una característica de 3 destellos blancos cada 9 segundos, con un alcance nominal de 11 millas náuticas.