Carriola.Redacción.22.05.26
La Prefectura Naval Argentina mantiene abierta una investigación sobre el arrastrero gallego Playa de Galicia, con base en el Puerto de Marín, tras detectar presuntas maniobras de pesca ilegal dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).
Según la información oficial difundida por las autoridades argentinas, el pesquero, de bandera española y 65 metros de eslora, llegó el pasado 13 de abril a las inmediaciones de la denominada milla 201, una de las áreas de mayor actividad pesquera del Atlántico Sur, donde permaneció operando durante varias semanas cerca del límite marítimo argentino.
La investigación se centra especialmente en los movimientos registrados el pasado 18 de mayo. De acuerdo con el análisis realizado mediante sistemas de seguimiento satelital AIS y el Sistema Guardacostas argentino, el barco habría realizado dos incursiones consecutivas en aguas bajo jurisdicción argentina. En la segunda entrada, los técnicos detectaron velocidades, desplazamientos y maniobras consideradas compatibles con operaciones de pesca por arrastre dentro de la ZEEA.
Las autoridades argentinas sostienen además que no se produjo ninguna comunicación radioeléctrica por parte del capitán o de los representantes legales del buque para justificar la entrada en aguas argentinas por causas de emergencia, averías técnicas o fuerza mayor.
La detección fue realizada por personal especializado de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la Prefectura Naval Argentina, dentro del operativo permanente de control sobre la denominada milla 201, un corredor marítimo donde operan numerosas flotas pesqueras internacionales atraídas por especies de alto valor comercial.
Características del buque
El Playa de Galicia es un arrastrero congelador construido en 1981 y registrado bajo bandera española. El barco opera habitualmente desde el Puerto de Marín y desarrolla campañas de pesca en aguas del Atlántico Sur. Las bases de datos marítimas internacionales le atribuyen un arqueo superior a las mil toneladas y una potencia próxima a los 1.360 kilovatios.
Antecedentes
El buque ya había protagonizado anteriormente otro expediente relacionado con límites pesqueros internacionales. En 2018, las autoridades de las Islas Malvinas/Falkland sancionaron al barco y a la empresa armadora después de detectar una salida parcial de la zona autorizada sin realizar las comunicaciones obligatorias. En aquella ocasión, según distintas publicaciones marítimas internacionales, la compañía alegó un error de posicionamiento y acabó afrontando una sanción económica y una suspensión condicional.