Carriola.Iria Aboi Ferradás 15.08.25
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Ya es una imagen tradicional la de la incorporación a la Escuela Naval Militar de los nuevos alumnos y alumnas que aspiran a convertirse tras los años de estancia en la Academia de la Armada y el curso de navegación en el De Elcano, en los futuros oficiales
A las diez en punto de la mañana los aspirantes como siempre concentrados en el exterior de la puerta de Carlos I, casi todos acompañados de sus familiares, serán llamados

de forma nominal y recibidos tras cruzar la entrada principal del centro castrense, por sus mandos de brigada que, les irán indicando su lugar en la formación que, una vez completada, hará el primer desfile un poco desacompasadamente, como es natural, pero con la marcha musical de la Banda de E.N.M. Previamente al inicio de la marcha el comandante director del centro, capitán de navío Clavijo Rey-Stolle, realizará el saludo de rigor a los ya incorporados a quienes deseará un buen futuro para todos, o al menos eso era lo que hacían los anteriores directores porque hay que recordar que también el capitán de navío Tomás Clavijo se estrena este año en tan importante puesto y razones protocolarias propias tendrá.
Dos semanas de orientación y adaptación
Los jóvenes de ambos sexos que el lunes entren por primera vez en la Escuela Naval lo harán a una nueva vida, acaso distintas a la que lleva cualquier joven de su edad basada en la cultura del esfuerzo, el estudio, el compañerismo y la obediencia a las normas militares que rigen sus carreras.

Los cuadros de emotiva despedida familiar son frecuentes
La gran mayoría de ellos, tras los quince próximos días seguirán enrolados en la Marina habiendo superado esas dos semanas de adaptación y orientación que convierta sus esperanzas en realidad o, en algún caso que comprueben que esto no es lo suyo, decidan salirse de la vía para buscar otras referencias de futuro. Casi todos los años hay algún caso de abandono y, contrariamente a lo que sucedía en el pasado que, cuando algún joven decidía no continuar, se perdía el puesto que no se cubría ya, en la actualidad, se llama al siguiente que haya quedado en la lista de admisión acaso por unas décimas de nota para cubrir la baja. Así, el día 31 los aspirantes, tras enfrentarse a la realidad de la vida militar, tendrán decidido su futuro, casi siempre vocacional e ilusionado.

La primera formación luego de traspasar la puerta de Carlos I
Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, los aspirantes que ingresan por primera vez en la Escuela Naval Militar provienen de la vida civil, sin experiencia previa en el entorno militar aunque también suenan apellidos, a la hora de ser llamados, claramente identificados con la Marina que, es esos casos, son transmisiones de vocación de padres a hijos. En apenas unas semanas deben adaptarse a un nuevo estilo de vida, el castrense, que regirá su conducta a partir de ahora, cosa que entenderán perfectamente en esta etapa inicial fundamental para que dicha transición se lleve a cabo de una manera gradual y eficiente.
Reparto de las plazas para los distintos cuerpos
Según establece el RD 373/25 por el que se aprueba la provisión de plazas de las Fuerzas Armadas para el año 2025, este año se espera la incorporación de 163 alumnos y alumnas, con la siguiente distribución de plazas para ingreso en la Escuela Naval Militar:
* 87 plazas cuerpo general (8 de ellas para militares de complemento).
* 35 plazas cuerpo de infantería de marina (7 de ellas para militares de complemento).
* 22 plazas cuerpo de intendencia (9 de ellas para militares de complemento).
*12 plazas cuerpo de ingenieros de la escala de oficiales (3 de ellas para militares de complemento).
* 7 plazas cuerpo de ingenieros de la escala técnica de oficiales (3 de ellas para militares de complemento).